16.5.17

Aire y Tierra


El péndulo te guía
no lo fuerces
ni te adelantes
escuchá,
observá, 
comprendé

que la vida no fluye cuando vos querés, 
que tu voluntad es minúscula
cuando abajo hay precipicio 
y arriba está la inmensidad del universo.

Y qué difícil es creer
sobre todo, en una,
si siempre nos estamos escondiendo
atrás de la ciencia, 
los manuales,
los otros...
qué difícil es saber que somos parte de esa vida
que podemos sentirla
que tenemos todo para jugar con ella
saltar con ella
volar con ella.


Cuando decidamos dejar de decidir
como si estuviéramos solos
y empecemos a ver
que lo que mueve y lo movido son la misma cosa
y que los otros no son anclas
sino hamacas,
amaremos.

5.4.17

...

Los meses transcurrían inevitables,
como todo lo que respira.
Las hojas caían,
las pisaban, las embarraban,
los niños las rescataban para sus trabajos escolares
lograban así una muerte digna, honorable.

Un día alguien pensó que todo estaba mal
que no se podía andar por la vida así nomás,
transcurriendo, cayendo...
que había que animársele al aire
contradecirlo,
abrir bien los ojos y dejarse atravesar por él
sin mediación,
llorando lágrimas para no secarse.

Al día siguiente, entonces,
el pensamiento siguió a la acción
o la acción al pensamiento, creo que fue así,
y todo fue muy bello,
y muchos acompañaron a alguien
¿a quién no le gusta sentir la brisa en la piel?
¿a quién no le gusta andar por ahí recolectando historias
que luego contará a otros?

Luego de compartir brisas durante varios años,
alguien quiso pedirle más al aire,
pidió viento,
y lo encontró.
Un viento cálido, casi caluroso
que girando en espirales intensos
desafiaba a los demás a levantar vuelo.
Entonces alguien voló
voló alto, rápido
recorriendo esas partes de las montañas
que nunca visitarán la hojas caídas de los árboles.

Así creyó que el verano era eterno
y buscando sostener el vuelo,
seguir al viento en su camino,
se sintió cansado
de un cansancio anterior.
Vino a su mente el recuerdo
de esos días en que todo estaba mal
en que se andaba por la vida así nomás
y algo le pareció extrañamente parecido
y allí donde todo se movía tan rápidamente
se vio también transcurriendo, cayendo...
Fue por eso que un día cualquiera
en que nada había sido planeado

Suspendió sus movimientos,

sus intenciones,

se dejó (no caer, sino) ser.

Y ahí, en ese instante,
en que recibió al mundo en toda su piel
vio,
rió,
amó.

13.2.17

Todo es una farsa


Para nosotras, las mujeres de piel y hueso,
las de ideas y proyectos,
las de ganas infinitas de probar el mundo,
todo es una farsa
que tenemos pegada, pegoteada
como un chicle que calentó el sol durante horas, se te pegó a la zapatilla y te molesta,
pero mantiene su olor a tutti frutti intacto.

Mentira que seamos libres
ser libres sería poder despegarnos,
saltar a lo desconocido
pero no nos dejan
caemos, en cambio, al prejuicio: la histérica, la solterona, la mala madre.
O no nos dejamos
no queremos: que se nos pasen los años, vivir sin pareja, morir sin ser madres.

Es que la farsa viene en modo de pregunta,
se hace la inocente: podés decir que sí o que no.
o intentar escapártele
un poco con culpa, otro poco con feminismo
(que a veces también da culpa)
o quizás querrías preguntarte, 
genuinamente, espontáneamente, 
pero hasta eso nos sacan
la posibilidad de saber cuándo
lo que deseamos es nuestro.

Que la farsa es una farsa y que todos lo sepan,
tal vez sea el primer paso para repartirnos el peso del equipaje
y llegar más livianas, más libres
a donde querramos llegar

4.1.17

y hay ceremonia


Ante las experiencias me arrodillo
y cubro mi pelo con el velo de esta noche húmeda,
así rindo culto a la existencia: la mía y la del todo.

Pido perdón por el deseo dirigido a cada estrella, 
imágenes del pasado.

Rezo futuros por venir.
Glorifico cada sonido que me alcanza,
huelo los perfumes de la bendición volar por los aires.

Hay historias en cada ventana y quiero contarlas a todas,
escribir La Biblia de los pecadores 
que caen al infierno por las noches
y se levantan cada mañana resurgiendo desde las sábanas
donde el calor aún los llama.

¿Acaso hay vida fuera de ellas?
¿Acaso no es ese el peor de los pecados?

Ten piedad de nosotros,
danos la paz.